La rentabilidad total (o retorno total) se compone de dos partes:
- Lo que te pagan: dividendos en las acciones, cupones en los bonos.
- La revalorización o la pérdida del precio.
Lo que de verdad importa es la rentabilidad total, no solo el dividendo. Fijarse únicamente en el dividendo y no mirar el precio es uno de los peores consejos que se pueden dar.
Por qué el dividendo no es "dinero gratis": el dividendo sale del valor de la empresa. Si una empresa reparte 50 millones de euros, se descapitaliza en 50 millones, y eso normalmente arrastra el precio de la acción. Si el precio no cae, o incluso sube, es porque la empresa es buena, y entonces no estás comprando por el dividendo, sino por la calidad del negocio.
Ejemplos reales a 5 años, con acciones españolas de dividendo alto:
- Una gran entidad bancaria: cobraste en torno a un 25% en dividendos, pero el precio cayó un 4%. Resultado: algo más de un 21% en 5 años, apenas un 4% anualizado.
- Una gran operadora de telecomunicaciones: cobraste en torno a un 42% en dividendos, pero la acción cayó un 52%. Resultado: estarías perdiendo en torno a un 10% desde el inicio, aproximadamente un -2% al año.
- Una gran aseguradora: dividendo de más del 7% anual, pero el precio cayó un 45%. Resultado: también en negativo.
- Una gran empresa textil de calidad: dividendo bajo, de en torno al 2%, pero el precio subió casi un 49%. Con los dividendos, una rentabilidad total de más del 58%.
- Un fondo indexado mundial de acumulación, que no reparte nada: más del 62% en esos mismos 5 años.
Lo mismo a 10 años: una operadora que pagaba en torno a un 11% de dividendo anual vio caer su acción un 42%. Incluso reinvirtiendo todos los dividendos, estarías perdiendo dinero.
¿Y si quieres rentas? Si compras algo bueno, puedes "pagarte tu propio dividendo" vendiendo una pequeña parte de tus participaciones. Si recibes dividendos que no necesitas, encima tendrás que reinvertirlos.
También en inmuebles: en la inversión inmobiliaria con hipoteca conviene distinguir la rentabilidad total, que incluye la parte del préstamo que vas amortizando (capital que acaba siendo tuyo), de la rentabilidad líquida, que es el dinero que realmente te queda cada mes.
Una acción ha pagado en 5 años un 42% en dividendos, pero su precio ha caído un 52%. ¿Has ganado dinero?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.