Cuando las empresas o bonos de un fondo pagan dividendos o cupones, el fondo puede hacer dos cosas:

  • Acumulación: reinvierte ese dinero dentro del fondo. El valor de la participación sube más y el dinero sigue trabajando gracias al interés compuesto.
  • Distribución: te lo reparte (por ejemplo, cada semestre o cada año). La participación crece menos y, si quieres que ese dinero siga trabajando, tienes que reinvertirlo tú.

Cómo distinguirlos: en el nombre del producto, la etiqueta «ACC» (o la ausencia de etiqueta) suele indicar acumulación. «DIST» indica distribución.

El argumento clave: si invertir es meter dinero para que crezca, ¿por qué querrías que te lo devuelvan? En la distribución, ese dinero pasa por ti y tributa antes de que puedas volver a invertirlo. Si necesitas liquidez, puedes vender la parte que quieras de un fondo de acumulación.

Ventaja fiscal añadida: con los fondos, además, puedes moverte entre ellos mediante traspasos sin tributar. Esa posibilidad no existe con ETF ni con acciones.

¿Qué hace un fondo de acumulación con los dividendos que recibe?

Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.