Letras del Tesoro:

  • Prestas dinero al Estado a corto plazo (en España, a 6 o 12 meses). A partir de un año se llaman bonos.
  • El único riesgo sería que el Estado quebrara, algo virtualmente imposible en países de la eurozona.
  • Se compran directamente en la web oficial del Tesoro, sin intermediarios que cobren comisión.
  • Rentabilidad orientativa: en torno a un 3 % anual (un 1,5 % en una letra semestral).

Depósitos:

  • Funcionan como las letras, pero la contraparte es tu banco, normalmente a 6 meses o un año.
  • El dinero queda bloqueado y cancelarlo antes suele tener penalización.
  • El banco te suele pagar entre un 0,5 % y un 1 % menos que el activo sin riesgo. Por ejemplo, te paga un 2 % y él obtiene un 3,7 % con tu dinero.

Cuentas remuneradas:

  • Te pagan intereses diaria o mensualmente por tener el dinero en cuenta, y puedes gastarlo cuando quieras: liquidez inmediata.
  • Si la entidad es extranjera, puede que no te practique retención y te toque gestionarlo tú en la declaración.
  • Asegúrate de que la entidad sea de calidad antes de llevar tu dinero.

En común: todos estos productos tributan cada vez que cobras intereses, mientras que en un fondo monetario los impuestos se difieren hasta la venta. Y su rentabilidad depende siempre de los tipos de interés. Para el más conservador, cualquiera de ellos es mejor que no hacer nada.

¿Quién es tu contraparte en un depósito bancario?

Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.