Igual que el interés compuesto hace una "bola de nieve" hacia arriba con las ganancias, las pérdidas tienen el efecto contrario. Cuando algo cae, necesita una subida porcentualmente mayor que la propia caída para volver a donde estaba.
El ejemplo clásico: si una inversión cae un 50%, no necesita subir un 50% para volver a máximos. Necesita subir un 100%. Si tenías 100 € y caen a 50 €, una subida del 50% solo te devuelve a 75 €.
Más ejemplos:
- Una caída del 11%: para recuperarla hace falta subir en torno a un 13%.
- Un índice que cayó en torno a un 50% rebotó después un 26%, lo que parece mucho. Pero aún cotizaba en torno a 119, con máximos cerca de 200: todavía le quedaba un largo camino para volver a ellos.
- Una empresa que ha caído a la mitad desde sus máximos necesitaría subir un 100% para volver a ellos. Por eso, con solo rebotar un 20%, un 30% o un 40%, ya puede ofrecer recorrido.
Por qué es tan peligroso en los productos apalancados: un fondo que multiplica por 5 los movimientos de su índice puede caer muy cerca de cero en una caída fuerte. Cuanto más cae, más cuesta recuperarlo, y cuando una cuenta se acerca a cero, recuperarla es prácticamente imposible.
La lección: evitar las grandes caídas es tan importante como buscar grandes subidas. Por eso importan la diversificación, el tamaño de cada posición y no asumir más riesgo del que puedes soportar.
Tu inversión cae un 50%. ¿Qué subida necesitas para volver a tu dinero inicial?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.