Un coste hundido es un coste que ya has pagado y que es irrecuperable. Una vez pagado, la única pregunta que importa es si lo que vas a hacer te interesa o no, no si ya lo has pagado.
Ejemplo del restaurante: estás comiendo fuera, has pedido demasiado y estás lleno. Y aparece la frase de siempre: "Como ya lo he pedido, tengo que terminármelo para que no se tire".
- Es un error. Terminarlo no te aporta nada positivo en ese momento; al contrario, te hará más mal que bien.
- El dinero ya está gastado y no lo vas a recuperar comiendo más.
- Lo inteligente es aprender del error y pedir menos la próxima vez.
Ejemplo de la fiesta: has pagado la entrada de una fiesta, llega el día y no te apetece ir, pero dices: "Tengo que ir, que la he pagado".
- Ir o no ir no te devuelve el dinero.
- La decisión debe basarse solo en lo que de verdad te apetece hacer.
Por qué es tan importante: mucha gente toma decisiones absurdas, haciendo cosas que no quiere y que le perjudican, solo porque siente que si no, ha malgastado el dinero. Pero el dinero ya está malgastado de todas formas.
La regla: si te has equivocado y compraste algo que no quieres, aprende del error y no lo repitas, pero no hagas algo que no quieres hacer, porque no ganas absolutamente nada.
Pagaste una entrada no reembolsable para un evento, pero ese día no te apetece nada ir. ¿Cuál es el razonamiento correcto?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.