Como existe el riesgo de que un emisor no pague, hay agencias de calificación que ponen nota a los bonos según la solidez de quien los emite. A mayor riesgo, peor nota.
Las dos grandes categorías:
- Grado de inversión (investment grade): de la máxima nota (AAA) hasta BBB−. Bonos más seguros.
- Alto rendimiento (high yield), también llamados «bonos basura»: por debajo de BBB−. Pagan cupones altos porque son de empresas con más dificultades.
El peligro de estar justo en el límite: un emisor en BBB está en el borde del grado de inversión.
- Si vienen malos tiempos, puede sufrir una rebaja de calificación a BB.
- Muchos fondos solo pueden tener bonos de grado de inversión, así que el gestor está obligado a vender esos bonos, y el fondo puede deteriorarse bastante en plena crisis.
Cómo mejorar la nota: una empresa puede emitir un bono garantizado con activos reales. Por ejemplo, para financiar 30 millones aporta como garantía instalaciones y maquinaria por valor de 100 millones. Eso ayuda a conseguir un rating de grado de inversión.
En las fichas de los fondos: fíjate en el rating medio. Un monetario debería tener bonos de la máxima calidad. Algunos fondos usan, por prudencia, la peor nota de entre las agencias.
Matiz: las agencias también se equivocan. Ha habido bonos con muy buena calificación cuyo emisor acabó en bancarrota, aunque no es lo habitual.
¿Cuál es la calificación más baja que todavía se considera grado de inversión?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.