Comprar una acción te convierte en accionista, es decir, en dueño de una pequeña parte de la empresa.
La imagen que lo explica: si compras acciones de una gran tecnológica que vende teléfonos, eres dueño de un trocito de esa empresa. De cada teléfono que se vende, un poquito irá para ti, aunque sea una cantidad ínfima. No compras un número en una pantalla, compras una parte del negocio.
¿Por qué una empresa sale a bolsa? Imagina a un empresario cuya compañía va muy bien. Quiere conseguir capital para seguir creciendo, o simplemente una salida, y la empresa es tan grande que nadie se la compraría entera. La saca al mercado para que muchos accionistas se queden con trocitos de ella.
¿Por qué se llama renta variable?
- Su valor puede subir o bajar. Nadie te garantiza ganar: si la empresa va mal, tu acción cae.
- A cambio, a largo plazo suele ofrecer los mayores retornos, con mayor riesgo.
- Hay un motor de fondo: con la inflación, los productos que venden las empresas suben de precio, sus resultados crecen y, en promedio, la empresa vale cada vez más.
El precio se mueve por factores internos (los resultados de la propia empresa) y externos (la economía, los tipos, el sentimiento del mercado).
¿Qué compras exactamente cuando compras una acción?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.