El tipo de interés oficial es, sencillamente, el coste del dinero: cuánto cuesta prestar o pedir prestado. Lo decide el banco central de cada zona en sus reuniones periódicas.
Cómo se mueven: normalmente de cuarto en cuarto de punto (0,25). Por ejemplo, de 4,50% a 4,25%, de 4,25% a 4%, de 4% a 3,75%. A veces se baja medio punto de golpe (de 4,50% a 4%), que es como una bajada doble.
La metáfora del tapón: los tipos de interés funcionan como un tapón al consumo.
- Tipos altos: pedir prestado sale caro, se consume menos y la inflación baja.
- Tipos bajos: el crédito es barato, se consume más y la economía se anima, pero si se abusa, la inflación se dispara.
Qué pasa cuando bajan:
- Las hipotecas variables pagan menos.
- Las empresas se financian más barato, ganan más y les sale rentable apalancarse, así que la bolsa suele subir.
- Los bonos que ya tenías suben de precio: si tu bono paga un 5% y los nuevos pagan un 3%, el tuyo vale más.
- La moneda tiende a debilitarse, sobre todo si la bajada no la esperaba el mercado.
Por qué se bajan poco a poco: costó muchas subidas y muchos meses de tipos altos dominar la inflación. Bajarlos de golpe podría volver a dispararla.
El ciclo reciente: tras años de tipos en cero y dinero abundante durante la pandemia, la inflación se desbocó y un gran banco central subió los tipos de 0% a más del 5% en cuestión de un año, algo nunca visto en esa magnitud.
Un banco central baja los tipos del 4,50% al 4,25%. ¿Qué efecto suele tener?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.