El ciclo económico describe el momento que vive la economía según sus principales datos. Tiene cuatro fases:
1. Expansión
- Mucho crecimiento, buenos datos de empleo, buenos resultados empresariales y un PIB al alza.
- Brillan los sectores cíclicos: tecnología, consumo discrecional (como la compra de coches) e industria.
- Es la fase más fácil de reconocer.
2. Pico o auge
- La curva se aplana y empieza la desaceleración.
- Es la fase más difícil de interpretar: puede alargarse mucho o terminar de golpe por un evento inesperado (como una pandemia). Un dato malo puede ser "flor de un día" o el inicio del cambio.
- Suelen funcionar bien la energía y las materias primas, porque la economía está a pleno rendimiento.
3. Recesión
- La contracción ya es clara: cae el PIB, cae el gasto de las empresas y sube el desempleo. Puede llegar por un shock externo (una guerra, una pandemia) o tras un largo periodo de bonanza.
- Aguantan mejor los sectores defensivos, con poca sensibilidad al mercado: alimentación básica (una empresa que vende arroz apenas cae), farmacéuticas (poca gente deja de comprar medicinas por una recesión).
- Es momento de no perder la calma y, si tienes liquidez, comprar buenas empresas a buenos precios.
4. Recuperación
- Los datos mejoran poco a poco, aunque sin la fuerza de una expansión: son los famosos "brotes verdes".
- Es cuando empieza a dar frutos lo que se compró con descuento durante la recesión.
Lo realmente difícil: no es describir las fases, sino saber en cuál estamos, sobre todo identificar el pico para pasarse a activos más defensivos. Y tener el valor de comprar en plena recesión, cuando todo parece ir al infierno.
Materias primas y ciclo: las energéticas y los metales industriales son muy cíclicos; las agrícolas dependen más de las cosechas que del ciclo.
¿Qué tipo de empresas suele aguantar mejor una recesión?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.