Muchas personas tienen un préstamo personal o el del coche a un tipo alto y, aun así, quieren empezar a invertir. No tiene sentido. Antes de invertir hay tres pasos sencillos: vivir por debajo de lo que ganas, crear un fondo de emergencia y eliminar la deuda mala.
¿Qué deuda es "cara"? Como referencia, cualquier deuda por encima de aproximadamente el 5%.
Por qué es lo primero:
- Pagar deuda es invertir sin riesgo. Si tienes un préstamo al 6%, devolverlo equivale a ganar un 6% seguro. Hoy el activo sin riesgo paga en torno al 3,5–3,7%: poder "invertir" al 6% sin riesgo es una oportunidad que, si existiera como producto, se compraría a manos llenas.
- La deuda cara anula la inversión. Si pagas un 7–8% por el préstamo del coche y te pones a invertir para intentar ganar un 7, 8 o 9% anual, en el mejor de los casos te quedas en el mismo punto de partida, pero asumiendo el riesgo de los mercados.
- El coste de oportunidad de no pagarla es altísimo: no encontrarás una inversión que te dé esas rentabilidades sin riesgo.
Qué hacer en la práctica:
- Si puedes, evita este tipo de deuda desde el principio, sobre todo para bienes que se deprecian o para consumo.
- Si ya la tienes, acelera su devolución todo lo posible. Si el plazo es largo, amortiza anticipadamente cuanto antes.
- Elige un método y sé constante:
- De la más pequeña a la más grande, para ganar motivación (como perder los primeros kilos en una dieta).
- De la más cara a la más barata, para optimizar: con un préstamo personal al 4% y el del coche al 6%, primero el del coche.
- Una vez libre de deuda mala, todo lo que antes iba a intereses puede ir a inversión.
Tienes un préstamo al 6% y el activo sin riesgo paga un 3,5%. ¿Qué te aporta amortizar el préstamo?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.