Invertir con éxito es un proceso muy largo, de 10 o 15 años, que exige paciencia. Durante ese tiempo vivirás de forma menos consumista de lo que podrías. Por eso hace falta dominar la gratificación aplazada (o retrasada): saber esperar para obtener más.
El dilema, en números:
- ¿10.000 € hoy u 11.000 € dentro de un año? Para la mayoría, merece la pena esperar.
- ¿10.000 € hoy o 452.000 € dentro de 40 años? Para un joven, la paciencia lo cambia todo.
Ocio que no vuelve vs ocio que puede esperar: hay momentos de la vida que no se repiten y merece la pena disfrutarlos. Pero hay mucho ocio que puede esperar, y que más adelante puedes pagarte con las rentas de los activos que compraste con ese dinero.
Tres claves para lograrlo:
- Ten un "porqué" lo bastante grande. Dejar de trabajar algún día, tener una casa con piscina, viajar por el mundo... Si no tienes claro por qué lo haces, es muy probable que abandones por el camino.
- Conviértete en otro tipo de persona. Hace falta alguien paciente, disciplinado y estoico: que se centre en lo que depende de él, trabaje en ello y no mire atrás. La motivación aparece de golpe y se pierde; la disciplina es lo que dura.
- Entrena el hábito en otras áreas. El gimnasio es muy parecido a la inversión: requiere paciencia, esfuerzo diario y no mirar a corto plazo. Por eso es un buen entrenamiento para la mentalidad que necesitas.
¿Qué ayuda más a mantener un plan de ahorro e inversión durante 10 o 15 años?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.