Para crear riqueza, el objetivo es sencillo: comprar activos cuanto antes y evitar pasivos.
¿Qué es un activo? Algo que te da rentas (ingresos periódicos), revalorización (se vende más caro de lo que costó) o ambas cosas.
- Inmuebles alquilados: el mejor ejemplo, porque tienen los dos tipos de flujo: te pagan un alquiler y se revalorizan con el tiempo.
- Bonos: prestas tu dinero y te pagan cupones.
- Acciones, fondos y ETF: pueden pagar dividendos y, si son de calidad, se revalorizan. Si son de acumulación, todo se traduce en revalorización.
- Depósitos: no tienes un bien como tal, pero como te dan flujos se pueden considerar casi un activo.
- Algunos objetos de colección, como ciertos relojes de lujo, tienden a revalorizarse y no generan gastos.
Un ejemplo pequeño: se puede empezar con algo tan sencillo como plazas de garaje. Comprar una plaza por 5.000 € y alquilarla por 50 € al mes (600 € al año) supone una rentabilidad muy interesante, de un 12% anual sobre lo invertido.
¿Qué es un pasivo? Un gasto en algo que consume dinero.
- El coche: el pasivo más común, "una máquina de quemar dinero". No solo pierde valor, sino que mantenerlo cuesta dinero.
- Las suscripciones: no son algo físico, pero se comportan como un pasivo porque drenan dinero todos los meses.
Matices importantes:
- Técnicamente, un coche es un activo (tiene valor y se puede vender), pero un mal activo, porque arrastra muchos pasivos: seguro, revisiones, gasolina... Una forma sencilla de verlo: lo que te regalan y te hace feliz sería un activo; lo que te regalan y te pone triste, un pasivo.
- Tu propia casa es "mitad pasivo": mantiene valor y podrías venderla con revalorización, pero no te da flujos y te saca dinero todos los meses.
El error típico entre los 26 y los 30 años: juntar todo lo invertido durante años y descapitalizarse para comprar la vivienda propia. Es preferible seguir construyendo activos (si es posible, viviendo con los padres el mayor tiempo posible) y comprar tu casa más adelante, cuando las rentas de esos activos hayan crecido.
Compras una plaza de garaje por 5.000 € y la alquilas por 50 € al mes. ¿Qué es y qué rentabilidad anual te da?
Contenido divulgativo: no constituye asesoramiento financiero personalizado. Las cifras son orientativas y pueden cambiar con el tiempo.